La identificación bancaria es un proceso de verificación de identidad que se realiza
cuando un usuario supera con éxito la autenticación reforzada (SCA) proporcionada por su
banco, conforme a la Directiva PSD2.
Este proceso de verificación de identidad garantiza que la persona que está firmando es
efectivamente quien dice ser, basándose en el proceso de identificación KYC (Know Your
Customer) previamente realizado por el banco al abrir la cuenta y que mantendrá durante toda
la vida del contrato de cuenta bancaria.
Este tipo de verificación de identidad es un elemento clave en la Firma Electrónica Avanzada
Bancaria, ya que añade la capa de seguridad y fiabilidad al proceso de firma que garantiza que
solo el titular de la cuenta pueda firmar el documento.